Posts

Reconocimiento de ruta 15 km del Cruce de los Altos

0 comments·0 reblogs
nohearaque
67
0 views
·
2 min read

¡Feliz domingo, querida comunidad! Hoy hice el reconocimiento de ruta de los 15 km del Cruce de Los Altos.

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.35 PM.jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.54 PM (1).jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.54 PM.jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.48 PM.jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.47 PM (2).jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.47 PM (1).jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.47 PM.jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.43 PM.jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.41 PM.jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.39 PM.jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.38 PM.jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.35 PM (1).jpeg

WhatsApp Image 2026-10-18 at 5.06.34 PM (1).jpeg

Collage de Fotos con Flores Simple Violeta (6).jpg

Hace un año fui por primera vez a entrenar en alta montaña, pero cometí el error de no llevar la indumentaria necesaria para este tipo de terreno. Llovió y comencé a sentir un frío indescriptible. Mi compañera de ruta me dio una manta térmica y, gracias a ella, pude salir de la montaña sin pescar una hipotermia.

Desde entonces, me negaba a volver a la ruta. Creo que en ese momento no estaba preparada ni física ni mentalmente para recorrer la alta montaña. Como les he estado contando, he recuperado mi salud y por esa razón mi coach me propuso acompañarlos a hacer la ruta del Cruce de los Altos. Mi team de Trail Run Mérida tenía un control del ascenso.

Hasta el último momento estuve luchando contra el síndrome del impostor. Tenía un poco de miedo porque desde abril no había entrenado más en montaña. Antes de comenzar, hicimos una oración, le pedimos permiso a la montaña, calentamos 10 minutos y salimos.

Durante el ascenso mis piernas respondieron, logré coronar el alto de La Pata en 1 hora y 20 minutos. Luego esperamos a que todos subieran, nos tomamos un par de fotos y comenzamos el descenso. Confieso que hoy me sentí muy torpe en la bajada: es muy técnica y perdí la cuenta de las veces que me doblé los tobillos. Solo hasta que toqué el asfalto pude correr como me gusta.

Cuando llegué al punto de partida, di gracias a la montaña por permitirme conectar con ella y vivir una experiencia inolvidable.

¡Seguimos!