Posts

Como hija y madre

16 comments·0 reblogs
actioncats
78
·
0 views
·
min-read

As daughter and mother.png

Para hablar de la maternidad, lo abordaré desde dos ángulos, el de hija y luego el de madre, ya que allí es cuando consideró que uno de verdad comprende a su madre.

Recuerdo enojarme mucho con mi madre por ciertas situaciones, como hacerme estudiar las tablas, por hacer cuadernos con cuestionarios para que estudiara, o por ponerme caligrafía para corregir errores ortográficos. Recuerdo también sentir que la odiaba cuando me castigaba.

Es cierto que en algunos aspectos pienso que exagero un poco, pero hoy doy infinitas gracias tanto a ella como a mi abuela por hacer cultivados valores y principios en mí, por corregirme a tiempo, ahora como madre sé que muchas veces se nos parte el alma al imponer una disciplina, pero también sé lo importante que es corregir a tiempo y viene a mí a mi mente una frase que me dijo alguien, al verme una vez flaquear para corregir a mi hijo

“Es preferible que llore él ahora y no tú, por querer corregirlo cuando ya no se pueda.”

image.png

Ahora, entrando ya en mi visión como madre, es muy cierto que una cosa es ser hija y otra ser madre. No hay un manual para serlo, solo el modelo con el que nos criaron y ahora mil opiniones al respecto, de revistas, expertos y más, pero queda en nosotras como madres el decidir qué hacer para criar a nuestros hijos

La verdad no soy para nada partidaria de la disciplina positiva, tampoco de matar a los hijos a golpes, pero creo que una nalgada o una bofetada en el momento oportuno puede corregir mucho, por ejemplo, yo no olvido la bofetada que me dio mi madre un día porque le falte el respeto, no me quedaron más ganas, obviamente me la dio en privado, no me ridiculizó ni humillo delante de nadie, así como también recuerdo que una vez siendo una niña en la calle se me ocurrió tirarme al suelo y hacer una escena, me dio mi gran nalgada, tampoco me quedaron ganas de volver a hacerlo.

Hablando justamente de la disciplina positiva, hace poco vi un video de una psicóloga clínica de nombre Ana Simó, en el que ella habla de lo aburrida que está de este tema, porque considera que ya raya en la ridiculez y la apoyo 100 %, porque he visto muchos casos, por ejemplo soy testigo de como el niño de 3 años de mis vecinos hace con ellos lo que le da la gana, él ya sabe que hacer para manipularlos y lo logra y vulgarmente hablando juega con ellos, pues no se ponen de acuerdo.

Sé que no es fácil ser madre, pero creo que hay que tomar lo bueno de esas grandes mujeres que nos criaron, desechar lo que consideramos perjudicial y sobre todo perdonar y comprender a esas mujeres que estuvieron y en muchos casos todavía están para sus hijos, aun siendo adultos, pues como madre estoy segura de que hicieron lo que mejor pudieron y como seres humanos no estaban al margen de equivocarse, así como me ha ocurrido a mí o alguna otra madre.

image.png

En cuanto a si mi madre y mi abuela fueron abuelas consentidoras con sus nietas, nietos y bisnietos, considero que muy poco, jamás me desautorizaron delante de mi hijo y si yo hacia algo que las desautorizaba a ellas, lo hablábamos para que no se repitiera, tener un solo criterio y sobre todo para que mi hijo y sobrino supieran que había un solo frente.

Finalmente, ahora que yo no tengo a mi abuela y a mi madre, pues partieron de este mundo, valoro y aprecio más, todas y cada una de sus lecciones, hasta las erradas, porque hasta de esas aprendí, me despido de mi participación en la iniciativa Nº 32 de Esa Vida Nuestra ¡Madre mía! a la que invito a participar a @popurri y @cirangela, doy las gracias a mi amiga @brujita18 por la invitación.

Para hablar de la maternidad, lo abordaré desde dos ángulos, el de hija y luego el de madre, ya que allí es cuando consideró que uno de verdad comprende a su madre.

Recuerdo enojarme mucho con mi madre por ciertas situaciones, como hacerme estudiar las tablas, por hacer cuadernos con cuestionarios para que estudiara, o por ponerme caligrafía para corregir errores ortográficos. Recuerdo también sentir que la odiaba cuando me castigaba.

Es cierto que en algunos aspectos pienso que exagero un poco, pero hoy doy infinitas gracias tanto a ella como a mi abuela por hacer cultivados valores y principios en mí, por corregirme a tiempo, ahora como madre sé que muchas veces se nos parte el alma al imponer una disciplina, pero también sé lo importante que es corregir a tiempo y viene a mí a mi mente una frase que me dijo alguien, al verme una vez flaquear para corregir a mi hijo

“Es preferible que llore él ahora y no tú, por querer corregirlo cuando ya no se pueda.”

Ahora, entrando ya en mi visión como madre, es muy cierto que una cosa es ser hija y otra ser madre. No hay un manual para serlo, solo el modelo con el que nos criaron y ahora mil opiniones al respecto, de revistas, expertos y más, pero queda en nosotras como madres el decidir qué hacer para criar a nuestros hijos

La verdad no soy para nada partidaria de la disciplina positiva, tampoco de matar a los hijos a golpes, pero creo que una nalgada o una bofetada en el momento oportuno puede corregir mucho, por ejemplo, yo no olvido la bofetada que me dio mi madre un día porque le falte el respeto, no me quedaron más ganas, obviamente me la dio en privado, no me ridiculizó ni humillo delante de nadie, así como también recuerdo que una vez siendo una niña en la calle se me ocurrió tirarme al suelo y hacer una escena, me dio mi gran nalgada, tampoco me quedaron ganas de volver a hacerlo.

Hablando justamente de la disciplina positiva, hace poco vi un video de una psicóloga clínica de nombre Ana Simó, en el que ella habla de lo aburrida que está de este tema, porque considera que ya raya en la ridiculez y la apoyo 100 %, porque he visto muchos casos, por ejemplo soy testigo de como el niño de 3 años de mis vecinos hace con ellos lo que le da la gana, él ya sabe que hacer para manipularlos y lo logra y vulgarmente hablando juega con ellos, pues no se ponen de acuerdo.

Sé que no es fácil ser madre, pero creo que hay que tomar lo bueno de esas grandes mujeres que nos criaron, desechar lo que consideramos perjudicial y sobre todo perdonar y comprender a esas mujeres que estuvieron y en muchos casos todavía están para sus hijos, aun siendo adultos, pues como madre estoy segura de que hicieron lo que mejor pudieron y como seres humanos no estaban al margen de equivocarse, así como me ha ocurrido a mí o alguna otra madre.

En cuanto a si mi madre y mi abuela fueron abuelas consentidoras con sus nietas, nietos y bisnietos, considero que muy poco, jamás me desautorizaron delante de mi hijo y si yo hacia algo que las desautorizaba a ellas, lo hablábamos para que no se repitiera, tener un solo criterio y sobre todo para que mi hijo y sobrino supieran que había un solo frente.

Finalmente, ahora que yo no tengo a mi abuela y a mi madre, pues partieron de este mundo, valoro y aprecio más, todas y cada una de sus lecciones, hasta las erradas, porque hasta de esas aprendí, me despido de mi participación en la iniciativa Nº 32 de Esa Vida Nuestra ¡Madre mía! a la que invito a participar a @popurri y @cirangela, doy las gracias a mi amiga @brujita18 por la invitación.

image.png

20220102_1409171.gif

image.png

Posted Using INLEO