Los días viernes y sábado hubo un preámbulo de lo que será el verano austral. El termómetro subió hasta los 30°C con sensación térmica de hasta 32°C, pero ya hoy en la mañana cuando esto escribo, las temperaturas han caído hasta los agradables 18°C cerca de las once de la mañana. Una pertinaz llovizna cae sobre Buenos Aires refrescando sus calles y un dejo de nostalgia se cierne sobre nuestro talante, luego de varios re-encuentros vividos a lo largo de estos dos días. Primero con nuestro hijo @stow01 con quien solo habíamos compartido el día en el que fuimos a la sala de escape, el baby shower y el asado. Segundo con una prima hermana de parte de madre quien había emigrado en 2018 acá y no habíamos visto desde el 2017 cuando nuestro tío fue operado en una clínica de la ciudad de Valencia, estado Carabobo, Venezuela.




Cuando hablo del re-encuentro con nuestro hijo, lo digo desde la perspectiva del compartir conversando sobre nuestras vidas, trayendo recuerdos y reparando pasados. Compartimos las heridas del tiempo en una relación difícil durante su adolescencia, más por prejuicios propios que por el accionar de él. Sanado todo, fue una noche de Noviembre mágica. Obviamente las cervezas facilitaron las palabras y una especie de magia gravitó sobre el ambiente de nuestro temporal apartamento, haciendo que mucho de lo pensado fuera rectificado con la claridad debida y dejando espacio para descubrir su madurez de hombre joven bien parado sobre sus pies. Es muy reconfortante cuando te das cuenta has hecho un buen trabajo como madre y padre, aún con las falencias increíbles de personas no entrenadas para criar y que usan el método de ensayo-error, con el fin de sacar adelante a un ser humano.




Antier viernes en la noche, se relanzó nuestra relación con alguien muy amado por @aventurerasbike y este servidor. Ayer en la noche fue el re-encuentro con nuestra prima Paola. Ella vive con su esposo y sus dos pequeñas niñas en Belgrano y allá fuimos a parar. Ella tan buenamoza como siempre, él con la seriedad gocha que le caracteriza, pero ambos de muy buen humor. Nos recibieron con mucho cariño y entre cervezas y picadas, la conversación de la noche fue larga, pero muy interesante. Hablamos de todo: el país, las relaciones de pareja, las nuevas generaciones, los hijos, la vida acá en la Argentina, las diferencias culturales, en fin, resolvimos el mundo en las cuatro horas que duró la cháchara. Se nos hizo corto el tiempo por lo fluido e interesante de lo hablado. Cerca de las once y cuarto de la noche pedimos el taxi de regreso y quedamos en vernos de nuevo.




Hemos estado pensando alternativas de viaje ¿La razón? La estadía en la Argentina no puede sobrepasar los 90 días continuos sin solicitar prórroga a las autoridades migratorias. Y dado el tiempo prolongado en el cual estaremos en el cono sur, queremos planear un salto a otro país con el fin de volver a colocar en cero nuestro tiempo dentro de Argentina. Esto se debe a que una solicitud de visa a un país, ha sido respondida entregando la fecha de entrevista para los primeros días de Febrero del año entrante. Esto nos obligará a prolongar nuestro tiempo de estadía y mudarnos de apartamento, entre otras cosas. Estamos barajando ir hacia el sur, en lugar de encontrarnos con las altas temperaturas del norte, ya veremos que decidimos, mientras tanto: ¿Cuál re-encuentro fue especial en algún viaje realizado por usted? Los leo en los comentarios.
¡Gracias por leer..! // Thank you for read..!
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