Me gustan los juegos de pelota que culminan por una carrera de ventaja. Dice lo peleado que fue. Pero, más aún, nos encanta aquellos finalizados con la mínima diferencia 1 a 0 ¿La razón? Te permiten presenciar béisbol puro en su máxima expresión. El encuentro entre los Cascabeles de Arizona y los Padres de San Diego ayer fue un ejemplo. Ambos abridores (Kelly y Pivetta, respectivamente) permitieron apenas 6 hits entre ambos. Fernando Tatis Jr. y Jackson Merrill (ambos campocortos en sus inicios, convertidos en jardineros), decapitaron en las paredes del Petco Park, cuadrangulares casi seguros con sus guantes evitando 4 carreras. Y la única carrera del juego fue un pestañeo de Kelly versus el venezolano Luis Arráez, a quien le lanzó una sinker de 92 MPH, la cual se quedó en la zona de poder de "La Regadera", quien la devolvió a las gradas con un swing violento (algo raro de ver en él). Algún pendiente tendría con la banca de los D-Backs Luis, porque luego del mazazo se quedó mirando fijamente a los chicos de Phoenix (misterios del béisbol).


La batalla por el Oeste de la liga Nacional es sin cuartel y los equipos que persiguen a los Dodgers en la tabla, deben aprovechar el mal momento de los azules, quienes arribaron ayer a su quinta derrota consecutiva. Jugaron contra los Cerveceros de Milwaukee y se consiguieron de frente contra el novato Jacob Misiorowski (de quien ya hemos hablado en otras publicaciones). Bien, el hombre estuvo intransitable: pasó por la guillotina a una docena de contrarios en tan solo seis episodios completos. Espació cuatro imparables y la única libertad fue un cuadrangular concedido a Shohei Ohtani (algo propio de los lanzadores controlados por tirar muchos ponches, es conceder jonrones porque siempre andan sus pitcheos en la zona de strike). Los venezolanos William Contreras y Jackson Chourio contribuyeron en la ofensiva con 4 hits entre ambos, pero solo anotaron carreras sin impulsar ninguna. Se acercan Gigantes y Padres en la tabla de clasificación.


Y los Gigantes de San Francisco, precisamente protagonizaron una épica victoria, de esas que son extrañas pero válidas. Recibían en la bahía a los Filis de Filadelfia y el pitcheo cuáquero se las arregló para mantenerlos en la pizarra con una única carrera por espacio de ocho episodios y un tercio. 3-1 el marcador en el cierre del noveno, cuando dos corredores de los Gigantes se apropiaron de las esquinas y Patrick Bailey tomó turno. Una recta de 4 costuras a 94 MPH surcó el aire hacia el home plate y Pat la devolvió con fuerza hacia los jardines del Oracle Park. Los chicos de Filadelfia no saben jugar con las paredes de los jardines y la pelota chocó contra una de ellas sin superar la barda. Patrick corrió como una exhalación y como si la vida se le fuera en ello. Logró dar la vuelta al cuadro con un cuadrangular de oro, dentro del terreno, para dejar guindados a los Filis 4 carreras por 3. Si desean ver lo emocionante de la jugada, pueden ver el vídeo adjunto en los créditos de la imagen.


Para finalizar tal como les expresé en un trabajo anterior, los rosters de ambas ligas escogidos para el juego de las estrellas en Atlanta, han sufrido cambios. Parece que el jardinero venezolano de los Bravos de Atlanta Ronald Acuña Jr., sufrió rigidez en la espalda la noche del lunes y fue retirado del juego para evitar cualquier daño adicional. Está en observación, pero lo más seguro sea que no lo dejen jugar. Ha estado en el line-up a toda máquina desde que regresó y los de Atlanta no se van arriesgar a perderlo. Por otro lado, se anunció la incorporación del relevista venezolano de los Padres de San Diego Robert Suárez (se los dije, también...) líder en juegos salvados, para sustituir en el roster al abridor Chris Sale (Atlanta), quien se lesionó con una fractura en la costilla. Y tú, amado lector ¿Crees que los Dodgers podrán ser alcanzados por Gigantes y Padres, dada su mala racha? Te leo en los comentarios.
¡Gracias por leer..! // Thank you for read..!
Tips address⚡️BTC: [email protected]
My social networks
Posted Using INLEO



