Nuestro hijo @stow01 fue quien nos metió la idea en la cabeza, pero también @aventurerasbike y éste redactor queríamos seguir conociendo a la Argentina. En una de las noches antes de "La hoja azul", habíamos quedado pendientes de organizar una visita a la Triple frontera, por lo que la semana antepasada él averiguó rápidamente por internet los precios y compramos los tickets de avión. En el mismo momento reservamos por AirBNB, una cabaña (en realidad un anexo de casa bien grande con segundo piso y todo) en Puerto Iguazú, con todas las comodidades. El jueves 20 en la madrugada llegó el momento de salir hacia el aeropuerto de Ezeiza y tomar el vuelo de Flybondi con destino a Puerto Iguazú, Provincia de Misiones al norte de la Argentina, un poblado que conforma la triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay (Puerto Iguazú, Foz Do Iguazú y Ciudad del este, respectivamente). Caminamos @aventurerasbike y vuestro servidor hasta la dirección de @stow01 y tomamos Uber hasta el punto de despegue.








Cuando el avión se acercó al aeropuerto -en la maniobra de aterrizaje- nos dimos cuenta que estábamos en medio de la selva. Por supuesto, era de esperarse, sin embargo, nos llamó la atención lo tupido del área verde que rodea la zona de seguridad del aeropuerto. Nada más aterrizar y salir al aire libre, nos dimos cuenta del calor fuerte propio de las regiones selváticas. No fue más sofocante porque al bajar os pasan inmediatamente al aire acondicionado dentro del aeropuerto. Agotados por quien sabe cual razón, las ideas no llegaban al cerebro de éste creador, sobre como trasladar el grupo al pueblo de Puerto Iguazú. Principalmente porque los datos no llegaban al teléfono. Así las cosas, tomamos un colectivo por $ARS 6.000 cada pasajero. La carretera que conecta el aeropuerto con el pueblo se recorre en media hora, principalmente por las regulaciones de velocidad al transitar por sitios donde la fauna suele cruzar de un lado al otro lado de la vía (sólo se maneja en esos cruces, a un límite de 40 Km/hora). Hay varios tramos así y se hace interminable el traslado. Obvio, la expectativa es tan alta, que lo deseado es llegar a vuestro alojamiento con el fin de salir a explorar.

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Al menos esa era la intención cuando finalmente pusimos pie en la cabaña. Pero como todo AirBNB, tenéis que escuchar el discurso de los anfitriones. Cuando nos dimos cuenta, eran ya las 12 del mediodía (habíamos salido desde Ezeiza a las 7:40 y aterrizamos dos horas después). Con el cansancio, buscamos regadera y cama, con aire acondicionado. Dormimos hasta las cuatro de la tarde y fue cuando con baterías recargadas, nos fuimos a explorar el pueblo de Puerto Iguazú. El lugar es pequeño pero muy encantador, cosmopolita a más no poder (hasta una pareja australiana hizo migas con nosotros) y con una cocina de clase mundial (sin dudar). Nos fuimos a pie para recorrer todo lo que pudimos con nuestra recién adquirida capacidad física. Dimos la vuelta a un Mega-Circuito (llamado número II), el cual nos llevó caminar varias horas (creo cerca de tres. En una parte de esa caminata nos tropezamos el hito de las tres fronteras, desde donde se ve el puente colgante que une Brasil con Paraguay. Restaurantes, sitios de comida rápida, bebidas y hoteles pululan en el este punto y los locales van allí para ver el atardecer que como pueden observar en las imágenes, es mágico.









El calor sofocante casi nos tumba y quien no sigue sugerencias no llega a viejo. Casi nos quedamos en el camino porque andaba deshidratado. @aventurerasbike y @stow01 tienen una mejor condición física que éste servidor y los retrasé. Sin embargo cuando llegamos al punto donde tomamos las imágenes de los puentes, ya rehidratados, seguimos el resto de la noche como si nada. Luego de ver el atardecer, nos fuimos a comer en un restaurante recomendado por Sofía, la novia noruega de @stow01 llamado La Rueda 1975. ¿Barato? No ¿Rico? Jamás lo dude, estimadísimo lector, vale la pena. Se lo aseguramos. Luego de comer nos fuimos a caminar un rato más y conseguimos un casino llamado "City Center" en la Av. Victoria Aguirre (el mismo no aparece en Google Maps). Sólo máquinas tragaperras y ruleta electrónica se juega acá. La casa principal de éste casino se encuentra en otra dirección. Allí se puede jugar lo mismo, pero hay una sección dedicada a los brasileños donde las apuestas se aceptan en reales. En fin, un primer día redondo de ésta serie que continúa mañana. Los leo en los comentarios.









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