En Fenway Park la magia de la racha continúa. Desde estar a 11 juegos del tercer comodín del este de la Americana el 24 de Junio, hasta remontar y tener una brecha de +6 juegos adueñados del segundo comodín de la liga, es increíble la transformación de los Medias Rojas de Boston. Es decir, es el mismo equipo y salvo un tempranero despido de Alex Cora como manager, las cosas no habían cambiado mucho para el momento en el que comenzaron a remontar. Éste redactor todavía intenta explicarse el motivo. No me malinterpreten, amados lectores, talento a bordo en el roster irlandés hay de sobra. Sin embargo, el aura de un equipo cambia cuando un evento bisagra sucede dentro o fuera del terreno. Y no puedo pensar en un elemento que pueda ligar a la transformación. Lo único que puedo deducir es, el ambiente emotivo dentro del dogout, por lo sucedido en Venezuela ese terrible día de junio (24). A partir de allí, la conexión venezolana dentro del equipo no ha parado de batear y ha puesto al conjunto en tránsito hacia Octubre. Es increíble y macabro, pero no puedo explicarlo de otra manera.


Y anoche continuaron funcionando como una maquinaria, en la que recae la responsabilidad de producir las carreras necesarias para la victoria. La serie contra los Medias Blancas continúo y ésta vez blanquearon a los chicos de la ciudad de los vientos con marcador de 4-0. Y 3 de esa 4 rayitas la produjeron los bates criollos. Sencillo productor de una, cortesía de Willson Contreras; jonrón solitario del maracucho Wilyer Abreu trajo otra carrera a la registradora y por último, elevado de sacrificio de Andruw Monasterio elevó la cuenta por otra remolcada. Lo de Abreu ha sido un segundo despertar, porque lleva 3 juegos consecutivos bateando cuadrangulares. No sé, pero si ésta historia termina con los Red Sox en la serie mundial, será una de las más lindas jamás contadas. Y ya van 7 victorias seguidas. De no creer.


Entretanto, en el Chase Field de Phoenix, otra conexión venezolana contribuía al triunfo de 10 carreras por 4 de los Diamondbacks de Arizona sobre los Padres de San Diego. El receptor criollo Gabriel Moreno bateó un elevado de sacrificio productor de una y un sencillo que trajo su segunda rayita a la goma de la noche. Mientras, el infielder de Caripito Ildemaro Vargas, bateaba un doblete productor de 2 y un triple productor de otras 2, para sumar 4 impulsadas en la causa del desierto. Una serie de vital importancia porque los dos compiten por el tercer comodín de la liga y los ofidios parecen quedar solos con el boleto, al menos antes que se defina todo hoy. Veremos.


Otro conjunto que triunfa con muchos venezolanos a bordo, son los Cerveceros de Milwaukee. Ayer recibían a los Piratas de Pittsburgh en el American Family Field y lograron triunfar en un cerrado duelo 4 carreras a 2. Y aunque Luis Lara y Jackson Chourio estaban en la alineación, fue William Contreras quien destacó al bate. En el cierre del sexto y con las bases limpias, William mandó a volar una slider a 89 MPH, por encima de la cerca del jardín central a 400 pies de la goma. El sonido del bate al golpear la pelota no fue normal y las vibraciones del leñazo llenaron el ambiente, en uno de los cuadrangulares más extraordinarios que le hemos visto despachar. Como dicen por ahí, le dio con el alma. Y por supuesto, la victoria significó el triunfo 71 de la temporada, el único equipo que ha arribado a esa cifra. Seguimos.
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