Puede que no lo parezca, pero algunos anotadores oficiales de la MLB, se les cuesta entender el cómo toman las decisiones que van a la hoja de anotación. Y lo decimos porque, al igual que todos los seres humanos, el anotador puede incurrir en errores de criterio. Es decir, en un deporte donde los numeritos son la fuente para tomar decisiones respecto a futuros contratos, la integralidad de las estadísticas deben estar a toda prueba. Y sí, hay toda una organización increíblemente grande detrás de ésta industria, solo que no son los protagonistas. Por supuesto, a menos que incurran en algún error de juicio y se expongan ante los medios, sus decisiones son finales y lapidarias. Ahora, ayer sucedió algo extraño en el juego realizado en el Chase Field de Phoenix, que incluyó la acción de un venezolano. Y la jugada forma parte del argumento central de nuestro título de hoy, por lo que si usted tiene una opinión que contradiga lo que acá escribimos, es libre de colocarla en la sección de los comentarios.


El juego en el Chase Field se fue a entradas extras y en la parte alta del 11vo. inning, hay un empate a 3 carreras por lado. Los Cerveceros de Milwaukee son expertos en sacar provecho de estos escenarios y llenaron las bases con un solo out. Le tocó el turno al jardinero Jackson Chourio, quien en cuenta de 1-1 bateó un machucón bien difícil de fildear y el lanzador relevista de los Backs bajó del montículo a por él, tomó la pelota y tiró a la goma. Solo que el tiro salió desviado completamente, permitiendo que dos hombres anotaran y Jackson anclara en segunda. Hit y error en el tiro fue la anotación de la persona responsable, pero en lugar de conceder dos carreras impulsadas a Chourio, solo autorizó una y así quedó en los registros. Al final los lupulosos se llevaron el juego por 7 carreras a 4, pero a nuestro parecer, la segunda carrera anotada debió ser concedida como remolcada ¿Qué piensa usted, estimado lector?


Y nos vamos a Denver donde los Rockies de Colorado recibían a los Gigantes de San Francisco, en las alturas de Coors Field. El campo corto maracayero Ezequiel Tovar fue una de las bujías ofensivas de los rocallosos, en la felpa entregada a los naranjas, por 15 carreras a 3. ¿Su hoja de servicio? Cuatro turnos al bate, 3 imparables, 2 anotadas y 3 impulsadas. Con el juego 3-0, en la baja del segundo tramo, Ezequiel se encargó de impulsar la carreras ganadora al soltar un cuadrangular con uno en la base, bateado a 392 pies del plato y por la banda contraria. Y es que los juegos de los Rockies en Denver se caracterizan por la cantidad de carreras anotadas, no en balde son el equipo con el peor diferencial de carreras en las mayores al recibir 78 rayitas más de las que han podido producir. Y bueno, así no se llega a la postemporada.


Por último, en el insondable T-Mobile Park de Seattle, los Marineros tenían el compromiso de frenar a los Azulejos de Toronto. Pero los frenados fueron los locales, por las serpentinas de Dylan Cease, quien entregó 7 episodios de 3 hits y 9 ponches para llevarse un triunfo de 2 carreras a 0. Y en la ofensiva voladora, el campo corto Andrés Giménez se lució al remolcar una de las dos rayitas registradas por Toronto. Con hombre en primera a la altura del 3er. inning, Andrés pudo conectar una línea violenta que llegó a la pared del left-center de tres rebotes, propiciando el tiempo suficiente para que el corredor se comiera las tres bases que tenía por delante. Con el triunfo, Toronto se acercó a 2.5 juegos del tercer comodín de la liga y si llegan a pasar a Octubre, Giménez será una de esas buenas noticias que deseas poseer en vuestro roster. Nos leemos por ahí.
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