La cercanía del Clásico Mundial de Baseball, obliga a preguntarse la estrategia de los equipos con el pitcheo, limitado como se sabe a cierta cantidad de lanzamientos en cada etapa. Son siete partidos (si el equipo llega a la final), por lo que tendría que disponer de una rotación con al menos 4 abridores. Todo el mundo sabe lo que Estados Unidos puede hacer al bate en éste torneo, pero lo más emocionante ha sido el hecho de poseer una calidad superior, en los abridores confirmados dentro del roster. Jamás habían podido reunir tal nivel. Pero ayer, Tarik Skubal anunció solo iniciaría un juego en el Clásico, con lo cual la pesadilla representada por él sólo tendrá que ser vivida una vez por los oponentes de USA. En su lugar Paul Skenes dio un paso adelante y declaró que él podría abrir dos veces, por lo que aquellos aspirantes que se restregaron las manos con la mala nueva de Skubal, suspiraron ante las afirmaciones de una pesadilla aún peor. Demasiados brazos de calidad tiene el águila de cabeza blanca.


El abridor venezolano Ranger Suárez tuvo su primera salida primaveral en el Jet Blue Park, ubicado en la calle Fenway South de Fort Myers, Fl, versus los Piratas de Pittsburgh. Lanzó durante una entrada y dos tercios, le batearon tres imparables incluido un cuadrangular y permitió dos carreras, aunque ponchó a dos contrarios. No fue lo que de él se esperaría, pero en su descargo, digamos que fue solo ir a soltar el brazo. La preocupación podría instalarse dentro del bullpen venezolano, porque hay que recordar quien es el lanzador de los Medias Rojas: el pitcher número uno de la rotación criolla para el Clásico Mundial. Por supuesto, nada indica que ese sea el nivel que presentará cuando le toque su apertura en el torneo, pero habríamos querido una salida más sólida de Ranger. Habrá que esperar mejores presentaciones en las escasa dos semanas que faltan para el campeonato.


Quien sí parece estar haciendo la labor para quedarse arriba con el equipo grande y no volver a las menores es el novato venezolano Jhostynxon "La contraseña" García, quien en la felpa de ayer de 16 carreras a 8 versus los Medias Rojas de Boston, se fue de 3-2 incluyendo una carrera impulsada y una base robada. El turno donde impulsó fue de calidad bajo presión, porque los Piratas habían llenado las bases y perdían 3 carreras a 0, pero el novato demostró estar a la altura al batear un incómodo lanzamiento adentro y devolverlo de línea sobre la cabeza del campo corto. En su primer turno de la tarde, se había embasado también y se robó la segunda base, demostrando la velocidad en las piernas que forman parte de sus 5 herramientas. Toda una estrella en ciernes, en medio de una pretemporada excepcional de los bucaneros, quienes han ganado 4 juegos y perdido uno.


Otra curiosidad del béisbol ocurrió ayer en ese mismo partido, cuando el venezolano Wilyer Abreu tomaba turno en el cuarto episodio y se encontraba en cuenta de 0 bolas y 1 strike. El lanzador de los Piratas Thomas Harrington pichó una "cutter" de 83 MPH que fue cayendo pronunciadamente y el bateador venezolano, aguantó el swing de manera tan firme que el bate se quebró cerca del mango. Usted tiene que tener un agarre demasiado fuerte para provocar algo así. Y más extraño aún es que eso haya pasado en primavera. Puede que tenga varias explicaciones: el frío aún reinante hace que los bates se hagan más rígidos; también puede pasar que se estén usando bates de práctica, los cuales tienen horas de uso acumuladas y microperforaciones que los hacen más frágiles; y lo más normal, que se quiebre por el contacto con la bola, pero acá siquiera hubo contacto, sólo un frenazo en el swing. Al final de todo, el umpire de tercera asistió el pedido del catcher sobre la apreciación de la trayectoria y el strike fue cantado. Mientras, Abreu se fue al dugout por un bate nuevo "Cosas veredes, Sancho" Decía el Quijote.
¡Gracias por leer..! // Thank you for read..!
Tips address⚡️BTC: [email protected]
My social networks
Posted Using INLEO



